ASEGURAN QUE EL TANGO TAMBIEN AYUDA A VENCER LA FOBIA SOCIAL
Al bailarlo, contribuye a producir más oxitocina, una sustancia que
ayuda a sentir alivio.
El tango es abrazo. Yo abrazo a mi compañero y él me abraza a mí. En
ese momento sólo existe ese hombre y yo, porque estamos bailando con
el corazón. El tango es terapéutico porque para bailarlo hay que
sentirlo. Es un éxtasis". La descripción de Alba Charmiello, una
bailarina profesional de todos los géneros pero "milonguera de alma ,
ilustra por qué el tango puede aflojar a quiénes sufren de temores a
mostrarse en público, contactarse con alguien del sexo opuesto, o
relacionarse con un grupo pequeño de personas.
Eso es lo que opina el médico psicoanalista y psiquiatra rosarino,
Federico Trossero, amante del dos por cuatro y uno de los primeros
terapeutas en hacer uso del tango para ayudar a pacientes con fobias
sociales. Con la tangoterapia se pueden trabajar algunas de las
fobias sociales. Desde el punto de vista biológico, el tango produce
sustancias como la oxitocina, una neurohormona que disminuye la
producción de CRH, otro neurotransmisor. La caída de los niveles de
CRH trae alivio y bienestar para los pacientes que sufren distintos
tipos de ansiedades como la fobia social, pero también como el
estrés , puntualizó Trossero a Clarín. Trossero, quién en 2006 fue
distinguido como miembro de honor del Colegio Cubano de
Neuropsicofarmacología, detalla también las bondades que el tango
produce en el modo de relacionamiento de los pacientes con fobias. En
los talleres de tango los pacientes, en primer lugar, toman una
clase. En segunda instancia, recién, trabajan sobre las sensaciones,
los sentimientos y las emociones que les despierta bailar con otra
persona , puntualiza Trossero.
El vicepresidente de la Fundación Fobia club, Gustavo Bustamante,
coincide con Trossero en que el tango sólo podría ayudar a pacientes
con un nivel de fobia bajo. La fobia social es el miedo a ser
evaluado por las demás personas. Por lo que para que una persona
llegue a una situación como bailar o exponerse públicamente, o
invitar a alguna persona desconocida a tener algún contacto o
interacción, el grado de ansiedad social tiene que ser leve , apunta
Bustamante. Según los especialistas las personas que sufren fobias
graves no pueden ni siquiera hablar con otras personas. Además, les
cuesta mucho tener contacto físico con otros y mucho más aún: poder
coordinar los movimientos. El tango es un ejercicio que podría
ayudar, pero dentro de un programa de tratamiento completo que
incluya psicoterapia, en lo posible grupal, e inclusive, en algunos
casos, tratamiento farmacológico , agrega Bustamante.
En el mismo sentido Trossero, autor del libro Tango Terapia , explica
que, para que un paciente con fobia social --leve-- pueda llegar a
uno de sus talleres de psicotango , como él los bautizó, necesita una
preparación terapéutica previa.
Hasta ahora se conocían las bondades del tango para otras patologías.
En particular para ayudar en la sanación de las personas que padecen
de Mal de Alzheimer y para aquellas que sufren de Parkinson. Así como
para prevenir enfermedades cardíacas. Esto fue lo que demostró un
estudio de la Universidad McGill de Montreal (Canadá) que puso a
taconear y a hacer ochos a 30 personas mayores de 60 años durante
diez semanas. Los pacientes demostraron mayor estimulación del
sistema nervioso central y más actividad cerebral al término de la
serie completa de sesiones.
x Karina Ludmila